El sorpresivo adiós al baterista de Foo Fighters, un verdadero artista del rock

El músico murió en la noche del viernes, en Colombia, seis días después de su actuación en Buenos Aires; el deceso se produjo en medio de la gira latinoamericana de la banda liderada por Dave Grohl; Hawkins había cumplido 50 años en febrero pasado.

El grupo se encontraba en una gira sudamericana de conciertos. La banda comandada por el ex Nirvana Dave Grohl debía tocar esta noche en el Festival Estéreo Picnic, de Bogotá, y había pasado por la Argentina el último domingo, para el show que dio en el marco del Lollapalooza Argentina 2022, en el Hipódromo de San Isidro. Tanto por los antecedentes del músico como por las sustancias encontradas en los primeros análisis (diez distintas) la intoxicación por drogas habría sido la causa de la muerte. Sin embargo, la investigación todavía no ha dado ningún resultado que lo confirme. Taylor deja un lugar vacante en Foo Fighters, pero, sobre todo, su lugar en una familia integrada por Alison, su esposa, y los tres hijos de la pareja, de entre 16 y 8 años.

Para algunos fue el golpe durísimo porque se fue el “batero” de su banda favorita. Para otros, que viven en este Sur, se trata de la muerte del histriónico músico que vieron seis días atrás, absolutamente vital, enérgico, detrás de los parches, o jugando a ser frontman, como tantas veces lo había hecho con Foo Fighters, en otros escenarios, cuando llegaba el momento de cantar un cover.

 

Todavía queda en la retina y en los oídos de los argentinos el show que hace sólo seis días la banda dio en Buenos Aires. Dos horas y cuarto de concierto y un ida y vuelta continuo con el público.  Fueron apenas 18 canciones (decimos apenas porque en 135 minutos de recital podrían haber sonado unas cuantas más), pero tuvieron esa esencia de un show rockero. Interacción con la gente, temas poderosos, nuevas versiones, covers diversos, sorpresas (como la llegada del fundador del Lollapalooza, Perry Farrell, para compartir con los Foo Fighters, al final del show, el tema “Been Caught Stealing” de su banda Jane’s Addiction) y algunos solos. Porque a diferencia de las músicas actuales, el rock todavía tiene solos instrumentales.

Taylor era músico de rock, que tocaba en una banda de rock, y que vivió buena parte de su vida como un rocker, especie que si bien no se encuentra en extinción, no estaría ofreciendo recambios demasiado evidentes en estos tiempos. Había nacido como Oliver Taylor Hawkins en Forth Worth, Texas, Estados Unidos, en 1972. Pero cuando tenía 4 años se mudó con su familia a California. Había cumplido 50 años el 17 de febrero de este año y la mitad de esa vida fue como integrante de Foo Fighters.

 

Al grupo que lidera Dave Grohl se unión en 1997, en reemplazo de William Goldsmith, que estuvo en Foo Fighters solo por dos años (1995-1997). La prehistoria de Hawkins antes de este lugar de privilegio en las grandes ligas fueron grupos como Sylvia, en su adolescencia. Ya insertado en la industria de la música como profesional, tocó la batería en giras de Sass Jordan y Alanis Morissette. También encaró proyectos en solitario, como Taylor Hawkins and the Coattail Riders, donde cantaba y tocaba la batería.

 

Su formación musical era amplia y había comenzado en su niñez. La percusión orquestal fue su primera escuela que tuvo sede en un conservatorio, pero también tocaba el piano, la guitarra y la batería.

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