Celiaquía en los niños

En estos tiempos escuchamos cada vez más de esta enfermedad llamada celiaquía que afecta aproximadamente a 1 de cada 100 personas y que es una enfermedad autoimune. Una persona puede desarrollar la celiaquía a cualquier edad, incluida la niñez. Los síntomas de la celiaquía son muy diversos y, a menudo, no se diagnostican, lo que puede derivar en otros problemas de salud. La celiaquía suele ser más sencilla de diagnosticas en niños ya que suelen presentar algunos de los síntomas más clásicos. Además, es importante diagnosticar la celiaquía lo antes posible para evitar daños mayores en el intestino.

Celiaquía en los niños

En niños, la celiaquía no tratada puede afectar la altura, el peso, el desarrollo físico y la salud en general porque la mucosa dañada del intestino no puede absorber los nutrientes adecuadamente. La celiaquía no tratada puede provocar déficits nutricionales.

Se solía pensar que la celiaquía era algo que los niños podían superar con la edad. Sin embargo, la celiaquía es una afección de por vida. La celiaquía es un trastorno autoinmune causado por la ingestión de gluten, no una alergia o una intolerancia al gluten. En una persona con celiaquía, el sistema inmunológico identifica erróneamente al gluten como un invasor no deseado y libera anticuerpos para atacarlo. Estos ataques de anticuerpos también dañan el revestimiento del intestino delgado, lo que impide la absorción de nutrientes importantes.

Como surge

Esta enfermedad se presenta en personas que tienen una predisposición genética, pero se desencadena por factores ambientales que aún no se comprenden bien. La gente pregunta si la celiaquía es genética y la respuesta es sí.  De hecho, si tienes un familiar de primer grado celiaco – un padre, hijo, hermano o hermana – tienes un riesgo de 1 entre 10 de desarrollar celiaquía.

Los genes HLA ayudan al sistema inmunológico a distinguir entre las proteínas que pertenecen a nuestro cuerpo y las producidas por invasores extraños, como virus y bacterias. Alrededor del 99% de las personas con celiaquía tienen una de las siguientes variantes del gen HLA: HLA DQ2.5, HLA DQ8 o HLA DQ2.2. Alrededor del 30% de la población tiene uno de estos genes, pero solo alrededor del 1% de la población general acabará desarrollando la celiaquía..

Si un niño tiene un pariente de primer grado con celiaquía, tendrá aproximadamente un 10% de posibilidades de desarrollar la afección después de que el cuerpo comience a interactuar con el gluten en la dieta. Si tu hijo tiene predisposición genética, debes estar atento a algunos de los primeros signos de la celiaquía.

Varios estudios sugieren que el mejor momento para introducir el gluten en la dieta del bebé es entre los cuatro y los seis meses de edad, preferiblemente mientras aún es lactante. Sin embargo, siguen existiendo diferentes ideas sobre las cantidades exactas de gluten que se deben administrar a un bebé durante este período.

¿Como me doy cuenta si mi hijo es celíaco?

Los síntomas pueden ser variados, algunos niños pueden presentar los síntomas clásicos, mientras que otros pueden tener síntomas más difíciles de asociar con la celiaquía a primera vista. En los niños pequeños, los síntomas comunes incluyen dolor de estómago o dolor abdominal, distensión abdominal, diarrea, estreñimiento, dificultad para aumentar de peso o incluso pérdida de peso.

En chicos preadolescentes y adolescentes, a menudo se presentan muchos otros síntomas.

Es posible que un niño con celiaquía no tenga ningún problema digestivo aparente, pero puede que no se esté desarrollando físicamente como sus compañeros, quizás sea más pequeño de estatura y/o no experimente los mismos cambios físicos relacionados con la pubertad. Estos síntomas pueden incluir retraso en el crecimiento, pérdida de peso, pubertad tardía, dolor de huesos y articulaciones, fatiga crónica, migrañas, erupción cutánea con picazón (dermatitis) y llagas en la boca recurrentes. Sin embargo, es importante señalar que la mayoría de los niños en los países desarrollados diagnosticados con celiaquía no tienen bajo peso.

El diagnóstico de la celiaquía es tradicionalmente un proceso de dos pasos que implica un análisis de sangre seguido de una muestra de biopsia del intestino delgado. Sin embargo, el protocolo en niños es algo diferente y se les puede diagnosticar sin biopsia.

Es importante no eliminar el gluten de la dieta de un niño antes del diagnóstico de celiaquía, ya que las pruebas médicas no presentarán resultados fiables a menos que la reacción del cuerpo al gluten todavía se produzca a diario.

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