La toma del frigorífico Lisandro de la Torre fué una acción de lucha sindical llevada adelante en la Argentina en 1959, contra la privatización dispuesta por el gobierno de Arturo Frondizi.
Cada año se realiza un acto conmemorativo de la gesta emblematica del barrio de Matderos, del Movimiento Obrero y de la Resistencia Peronista que tuvo lugar aquel año.
En esta oportunidad colocaron placas recordatorias en el portón por donde ingresó un tanque de guerra Sherman para reprimir (Rodó y Lisandro de la Torre), en la entrada al Mercado de Hacienda (Av. de los Corrales y Lisandro de la Torre) y en la Plaza “Sebastián Borro” (Lisandro de la Torre y Tandil).
Luego se leyó un documento que expresa la posición política de la Comisión respecto a este hecho histórico y a la situación actual.
La Historia
El frigorífico, creado por el gobierno radical del presidente Marcelo T de Alvear, fué transferido al Estado nacional Durante la presidencia de Juan Domingo Perón.
En él trabajaban 9000 trabajadores y trabajadoras, que mantenían una relación estrecha con el barrio «El barrio vivía del frigorífico».
El conflicto
El 10 de enero de 1959, el Gobierno de Frondizi envió al Congreso un proyecto de ley de carnes que disponía la privatización del frigorífico, con el fin de reducir los empleados públicos y el gasto del Estado. El proyecto fue aprobado por las dos cámaras en solo cuatro días, a pesar de las alternativas productivas propuestas por el Sindicato de la Carne, que no fueron tenidas en cuenta.
Al día siguiente de la sanción de la ley, los trabajadores del frigorífico realizaron una asamblea a la que asistieron unas 8000 personas, prácticamente la totalidad del personal, donde se decidió la toma del establecimiento y la huelga por tiempo indeterminado. En las asambleas del Lisandro de la Torre se escuchó por primera vez la consigna “¡Patria sí, colonia no!”
El sábado 17 de enero, se desencadenó la represión, con fuerzas combinadas del Ejército, Gendarmería Nacional y la Policía Federal. El frigorífico estaba rodeado por miles de personas, estudiantes, vecinos, familiares, comerciantes. Los obreros prepararon la defensa con mangueras con agua caliente que se utilizaban en el faneamiento de la carne, la liberación del ganado y el uso de rondanas para trabar las orugas de los tanques. La resistencia duró tres horas y para las cuatro de la mañana las fuerzas represivas habían tomado control del establecimiento. Fueron detenidos 95 obreros y se registraron nueve heridos.
La mayoría de los trabajadores del frigorífico se refugiaron en el barrio de Mataderos, que se organizó de inmediato para enfrentar a las fuerzas de seguridad, multiplicando las barricadas, cubriendo las calles con clavos miguelitos, cortando la luz y atacando a la policía desde las azoteas de las casas.
La luchas en las calles se extendió durante tres días. El miércoles 21, las “62 Organizaciones” decidieron levantar la huelga general, que ya llevaba cinco días. El gobierno encarceló a Borro y despidió a 5000 trabajadores.
Aquella revuelta que transformó a todo el barrio de Mataderos en una barricada, marcó a fuego la historia de la Resistencia Popular y los simientos de lo que hoy es el barrio.