Taxis aumentan un 30% en la Ciudad debido a «los incrementos en los insumos y costos involucrados» en el servicio. Así este sábado de modifica la bajada de bandera.
Lo informó el Gobierno de la Ciudad y justificó la suba a una «desactualización» de los actuales valores de la ficha y la bajada de bandera. Según afirman fue «generada por los incrementos en los insumos y costos involucrados» en ese servicio de traslado de pasajeros.
Además, como si esto fuera poco, habrá otro aumento del 20% que comenzará a regir a partir del 5 de noviembre.
La medida fue publicada en el Boletín Oficial a través de un decreto firmado por el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que indica también que el desfasaje «repercute negativamente en la ecuación económica financiera de la actividad, elevando los costos y reduciendo tanto la calidad como la rentabilidad del servicio».
La suba de taxis será la primera de los incrementos que aplicará la administración local en septiembre ya que está prevista para los próximos días el aumento del 40% de tarifa del subte.
Tarifas y bajada de bandera
El aumento comenzará a regir desde la cero hora del sábado 10 de septiembre y llevará la tarifa actual de $ 14,40 en horario diurno. Mientras que será de $ 17,40 en el nocturno a un costo de $ 18,70 y $ 22,50 respectivamente.
Mientras que en el caso de la bajada de bandera, los valores vigentes de $ 140 para el horario diurno y $ 174 del nocturno se trasladarán a $ 187 y $ 225.
El otro aumento
Desde el 5 de noviembre se aplicará el segundo aumento, del 20%, que hará que la ficha pase a costar $ 22,50 en el horario diurno y $ 27 para el nocturno. Mientras que la bajada de bandera se irá a $ 225 y $ 270, respectivamente.
La medida se analizó la semana pasada en una audiencia pública, durante la cual Mariano Rebord, gerente operativo de Taxis, Remises y Escolares del Gobierno porteño.
En esa oportunidad mencionó como «las principales actualizaciones que afectan la rentabilidad» a los «incrementos en los sueldos de los choferes, combustibles y aumentos en el valor del vehículo, que impacta en el valor de patentes y seguro, así como también los gastos de habilitación, repuestos y mano de obra por reparaciones».
También, indicó «los sucesivos aumentos en cuanto al valor por litro y metro cúbico por combustible desde el inicio del año y los aumentos del valor de la categoría de monotributo y canasta básica que afectan directamente en la rentabilidad del servicio». Como así y también «el incremento que sufrieron los autos 0Km utilizados por el sector».