La manifestación fue convocada por sobrevivientes de abuso, activistas y diversas organizaciones. Se realizó con la idea de pedir la imprescriptibilidad del delito de abuso sexual infantil.
Sobrevivientes de abuso, activistas y diversas organizaciones, entre ellas entidades de La Matanza, se reunieron el jueves por la tarde en un abrazo simbólico al Congreso de la Nación. Lo hicieron para reclamar que se debata un proyecto de ley que busca establecer la imprescriptibilidad de los delitos de abuso sexual infantil.
En ese marco, también reclamaron el cambio de denominación del delito y la creación de una comisión de la verdad para investigar a nivel nacional la violencia sexual hacia las infancias y adolescencias.
La idea de esta iniciativa es crear el Ministerio de la Infancia: “La niñez no se encuentra en agenda”, aseguran
La convocatoria, impulsada por la Asociación Civil Aralma y con la adhesión de más de 20 organizaciones, se llevó a cabo en la esquina de Callao y Rivadavia.
La iniciativa, que también tiene el apoyo de Lucas Benvenuto, el joven que acusó por abuso sexual al conductor televisivo Jey Mammon, busca que se trate el proyecto de ley «Derecho al Tiempo Argentina» que ya fue presentado en el Congreso. El mismo espera ser tratado en las comisiones de Legislación Penal y Familias, Niñez y Juventudes de Diputados.
La idea fundamental es que no prescriban los delitos de violencia sexual padecidos en las infancias y adolescencias. Asimismo se propone el cambio de denominación del delito, que actualmente se llama abuso sexual infantil y buscan reemplazarlo por «violencia sexual contra la infancia».
«Abuso significa el mal uso o uso indebido de un objeto. Entonces, quisiéramos elevar a la categoría de sujetos de derechos humanos, que es lo que son, a los niños y las niñas. Y cambiar el término de infantil, ya que el abuso sexual de infantil no tiene nada», explicó a Télam la directora de Aralma, Sonia Almada.
Además se busca crear una comisión de la verdad y la reparación para investigar los casos de violencia sexual hacia las infancias en todo el país.
«Usamos el molinillo de viento como un símbolo de lucha y de visibilización de la violencia sexual contra los bebés, niñas, niñas y adolescentes», indicaron desde Almada.
Además, se proyectó dentro del Congreso la película de Susana Nieri «Algo incorrecto», que trata un caso de abuso sexual infantil.