La Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT), despedidos del Ministerio de Salud de la Nación, y trabajadores de los hospitales Posadas, Laura Bonaparte y Sommer y de alrededor de 100 organizaciones de la salud, marcharán para defender sus puestos de trabajo.
Estas agrupaciones votaron que el 27 de febrero se realizará la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública, luego de un debate realizado en el Garrahan días atrás. Todos los sectores coinciden en denunciar que «el presidente Javier Milei y su ministro Mario Lugones desfinancian a la salud pública».
«La convocatoria surge en un contexto de creciente preocupación por las políticas en salud pública del gobierno nacional de Javier Milei y de su ministro de Salud, Mario Lugones», explicó al respecto la licenciada Norma Lezana, secretaria general de la APyT.
Asimismo anunció:»El próximo 27 de febrero realizaremos la Marcha Federal en Defensa de la Salud Pública, partiendo desde el Ministerio de Salud y marchando hasta la Plaza de Mayo». La concentración está prevista entre las 15 y las 16 horas.
«El encuentro fue importante y ya es un hecho político por el nivel de representatividad: organizaciones de pacientes, científicos, sindicatos independientes y hospitales estuvieron presentes», destacó Lezana.
Durante la reunión, se escucharon «testimonios de trabajadores del campo de la salud y pacientes», quienes alertaron sobre «la gravedad de los recortes y la rapidez con la que el gobierno nacional de Javier Milei ha desmantelado programas de prevención de VIH, hepatitis y tuberculosis (TBC), además del abandono de pacientes, la destrucción de puestos de trabajo y el vaciamiento de los hospitales públicos».
«El 27 se marcha en defensa de la Salud Pública porque hay vidas en riesgo. SOS Salud en emergencia», afirmó Lezana.
Según comentó la idea de la movilización es «visibilizar la crítica situación del sistema de salud y exigir respuestas urgentes ante el desmantelamiento de políticas públicas esenciales».
Esta marcha podría convertirse en la tercera gran movilización contra las políticas de Milei, después de la marcha educativa y la antifascista. Todo esto se da en un contexto de creciente malestar social por las medidas adoptadas por el gobierno nacional y en el caso de salud por el ministro nacional Mario Lugones.